En Mabon, el día y la noche se equilibran. Es momento de detenernos: no solo para seguir avanzando, sino para reconocer lo que hemos cultivado, agradecerlo, soltar lo que ya cumplió su función y prepararnos para la introspección del invierno que viene.
5 puntos esenciales sobre la importancia de Mabon
- Reconocer la cosecha: detenernos para valorar lo que hemos conseguido, aprendido y recibido, en lugar de vivir concentrados únicamente en lo que falta.
- Crear equilibrio: revisar el balance entre dar y recibir, trabajo y descanso, acción y reflexión, así como entre nuestras necesidades materiales y espirituales.
- Practicar la gratitud: agradecer de forma consciente la abundancia que ya existe en nuestra vida, incluso cuando todavía tenemos metas por alcanzar.
- Soltar lo que cumplió su ciclo: aceptar que, como las hojas que caen en otoño, hay hábitos, expectativas, relaciones o cargas que necesitamos dejar ir para continuar creciendo.
- Prepararnos para una nueva etapa: Mabon marca una transición hacia un periodo más introspectivo, invitándonos a integrar lo vivido y conservar lo esencial antes de iniciar el siguiente ciclo.
Y recuerda, durante esta temporada de otoño:
Detente. Mira lo que has cultivado. Recibe y disfruta tu cosecha. Agradece lo que permanece. Equilibra lo que se desequilibró y Suelta lo que ya cumplió su función.






