Si sólo le preguntas «sí o no» al Tarot, mejor tira una moneda

Deja de desperdiciar tu tiempo con el tarot si sólo buscas obtener respuestas de sí o no.

Mejor cómprate un péndulo y aprende a usarlo para hacer preguntas. De esta forma te ahorras tiempo, no tienes que estudiar y comprender 78 cartas y también ahorrarás dinero.

Incluso si quieres algo más rápido y fácil, lanza una moneda al aire y haz tu pregunta: ¿Piensa en mí?, ¿Me ama?, ¿Es el indicado?…

Y sí, el tarot puede darte una respuesta a este tipo de preguntas. Pero honestamente, estás desaprovechando esta herramienta.

El tarot no es un semáforo

Piénsalo así: un semáforo básicamente te dice detente o avanza. Es útil, pero solo te sirve en ese cruce y en ese momento. No te dice por qué el tráfico está así, ni qué ruta te conviene más, ni si hay una calle cerrada o algún accidente más adelante.

En cambio el tarot funciona más como un mapa GPS con el que puedes ver el panorama completo. Es decir, dónde estás parado, qué está pasando alrededor tuyo, qué programación se repite en tu vida sin que la notes, qué opciones tienes, qué dinámicas existen en una situación y qué parte de la decisión depende de ti. Así que cuando limitas al tarot a comportarse como semáforo, tiras todo ese mapa GPS a la basura para quedarte solo con la luz que cambia de color.

Por qué buscamos el sí o no

No digo que estés mal por haberlo hecho: entiendo perfecto la urgencia, en especial cuando estás comenzando con el tarot o desconoces otros estilos de lecturas. Por supuesto que cuando algo nos angustia, lo que queremos es certeza inmediata, no un proceso de reflexión. Preguntar «sí o no» es, muchas veces, una forma de pedirle a la vida que decida por nosotros para no tener que sentir la incomodidad de no saber y el miedo a equivocarnos al elegir mal.

Pero aquí es donde está lo más valioso del Tarot, donde tiene algo que enseñarte, donde puede ayudarte a entender lo que está pasando para que decidas con más consciencia.

Lo que el tarot puede hacer por ti

El tarot es bueno para nombrar lo que no ves a simple vista. Te muestra patrones y programaciones que llevas repitiendo sin darte cuenta, te señala qué parte de la situación te toca trabajar a ti y cuál no depende de ti, y te ayuda a bajar la ansiedad y la confusión al mostrarte algo concreto con lo que puedes trabajar y tomar acción. Y la verdad, esto para mí es mucho más valioso que un sí o un no, aunque al principio se sienta menos satisfactorio.

Reformula tus preguntas

Ojo, no te estoy diciendo que dejes de preguntar por esa persona, ese trabajo o esa decisión. Se trata de abrir y ampliar la pregunta lo suficiente para que el Tarot pueda responderte con información bien enfocada.

Aquí algunos ejemplos:

  • En lugar de «¿regresará conmigo?» → «¿qué está pasando entre nosotros que yo no estoy viendo?»
  • En lugar de «¿me darán el trabajo o no?» → «¿qué necesito trabajar o preparar para esta oportunidad?»
  • En lugar de «¿es el/la indicado(a)?» → «¿qué necesito entender de esta relación antes de dar el siguiente paso?»
  • En lugar de «¿me va a ir bien o mal?» → «¿qué energía estoy trayendo a esta situación y cómo me está afectando?»

Fíjate en cómo estas preguntas dejan de pedirle a las cartas que decidan por ti, y lo que están pidiendo es que te muestren lo que necesitas ver para decidir tú.

Así que mi recomendación es que la próxima vez que sientas la tentación de preguntar por un sí o un no, detente un segundo y pregúntate: ¿qué es lo que en realidad quiero entender aquí? Esa es la pregunta que despliega toda la magia del Tarot.

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