El día de ayer me di el tiempo de conectar con la naturaleza.
Tenía la necesidad de estar en silencio y rodeado de un ambiente diferente.
Así que por un momento dejé a un lado todas las técnicas y métodos para sentir una profunda conexión y sólo me limité a cerrar los ojos, sentir mi respiración y percibir lo que fuera necesario en ese momento.
Simplemente me dejé llevar por lo que ese momento tenía para mí.
No supe ni cuánto tiempo pasó pero al abrir los ojos sentí mucha calma dentro de mi y noté que mientras había estado sumergido en la experiencia, era como estar consciente de lo que pasaba en mi interior y lo que sucedía a mi alrededor.
Simplemente me quedé observando y escuchando todo a mi alrededor, me sentía en calma y sin ruido interior. Simplemente en ese momento ahí estaba yo siendo parte de todo el lugar y de lo que sucedía alrededor.
Conforme iba integrándome de nuevo al ritmo cotidiano, reflexionaba sobre lo saturados que estamos actualmente, especialmente si vivimos en grandes ciudades. Todo a nuestro alrededor lucha por nuestra atención y cargamos esa información hasta que no deja espacio para conectar con lo más esencial para nosotros, como lo puede ser el silencio, el disfrute de la naturaleza o de leer un libro, pintar, etc.
Creo que conectar con ese aspecto espiritual de la vida no tiene que ser algo complicado, no tienes que irte de viaje a algún destino espiritual de moda para lograrlo. Tan sólo tienes que hacerte el espacio para conectar contigo, para regresar a ti. Para mi esto se está convirtiendo en algo sumamente necesario y a lo cuál le estoy asignando un tiempo específico en mi calendario.
Años atrás me era muy fácil y natural hacerlo y meses atrás me frustraba mucho que ya no lo pudiera hacer igual, hasta que tomé la decisión de agendarlo para que esto tan necesario si o si, estuviera en mi vida con mayor frecuencia.
Y créeme, es lo mejor que he podido hacer.
¿Y para ti es importante conectar espiritualmente últimamente?






